Equipamiento de fábrica de cerveza por el lado de la producción: la sala de cocción, los fermentadores y los tanques de maduración, el puesto de enlatado y etiquetado que va detrás, y el agua, el frío y la extracción con los que se sostiene un día de elaboración. El taproom es otra lista: esa es la del bar de cerveza artesanal.
Una fábrica de cerveza sin barra delante: del macerado al fermentador y de ahí al tanque de maduración, y después el puesto de envasado que convierte un lote en existencias. Un taproom es otra sala con otra lista, y esa es el kit de bar de cerveza artesanal.
Las cantidades dan por hecho una sala de cocción y cuatro fermentadores, que es el tamaño con el que arranca una microcervecería. Díganos qué volumen de lote busca, cuántas tandas al mes tiene previstas y si envasa en lata, botella o barril, y lo ajustamos —fermentación, glicol y envasado— antes de presupuestar.
El tamaño del lote, la frecuencia de elaboración y el frío que acabará necesitando los fija este conjunto de tanques. El acero 304 es el mínimo de grado alimentario, no una mejora.
El número de tanques decide cuántas cervezas pueden estar a la vez, porque un fermentador es una línea de la pizarra. Cuatro es el mínimo para que una carta rotatoria rote de verdad.
Dos tanques de maduración encamisados, para afinar y carbonatar. Sin ellos la sala de cocción llena barriles, pero nunca un muro de grifos.
2 entradas y 2 salidas
La temperatura de fermentación es lo que hace que la misma receta salga dos veces como la misma cerveza, y con dos a cuatro serpentines se mantiene estable en todos los tanques.
La molienda se ajusta cada día a la carga de granos, y comprar la malta ya molida deja esa decisión en manos del proveedor, y el rendimiento con ella.
50 L
Si no, limpiar un tanque es meter a una persona dentro con un cepillo, y la cerveza lo delata quince días después.
Vender a hostelería pasa por lavar y llenar barriles, y hacer las dos cosas en una sola máquina evita que ese sea el trabajo más lento de la semana.
Llenar a mano pone el techo en lo que una sola persona puede servir en un turno. Una llenadora de pistón de un cabezal es la primera máquina que separa la producción de las horas de trabajo.
Glicol industrial para un parque de tanques de más de cuatro fermentadores y para la tirada larga hasta la barra.
GB-50
Planta piloto eléctrica de tres tanques junto a la principal, para ediciones únicas que si no costarían un lote entero.
Llena y tapona botellas al ritmo de un banco de trabajo, para los clientes que piden vidrio mientras la cerradora se ocupa de las latas.
Lleva las latas de la cerradora a la etiquetadora sin un segundo par de manos el día de envasado.
Botellas enjuagadas justo antes de llenarlas: el paso que decide la vida útil.
Carbonatación medida y no estimada, para que todos los lotes se tiren igual.
Equipo piloto de 50 L para pruebas y cervezas de temporada, así las recetas se comprueban antes de un día de elaboración entero.
50 L
Marmita encamisada con agitador para adjuntos, siropes y todo lo que se cocina fuera de la sala de cocción.
Enlatar es la forma de vender más allá del propio taproom, y con bases intercambiables una sola máquina cubre 330 y 440 ml en vez de atarle a un formato desde el primer día.
La etiqueta puesta a mano queda torcida y se nota en el lineal, al lado de las marcas nacionales. Una etiquetadora de sobremesa es lo más barato que hace que una cervecera pequeña parezca distribuida.
La fecha de consumo preferente y el código de lote son obligatorios por ley en cada unidad que sale de la nave, y un codificador de mano lo resuelve sin montar una línea.
Packs retractilados: así salen las latas hacia hostelería, y no de una en una.
Las cajas sueltas se mueven en el palé y llegan dañadas al mayorista, con lo que una entrega se convierte en una reclamación.
Lote y consumo preferente codificados sobre la lata. Obligatorio por ley y lo primero que mira un distribuidor.
Etiquetadora automática para quien embotella para el lineal y no para la estantería del taproom.
Cajas impresas para packs de temporada y de regalo, donde el cartón es lo único con marca que ve primero el comprador.
Las recogidas de hostelería y la venta directa salen por la misma puerta, y la caja se lleva metida en una bolsa impresa.
La levadura, el lúpulo y el producto ya envasado piden un frío que no oscile. La fermentación es un calendario, y un almacén caliente lo reescribe.
El agua de elaboración se reconstruye a partir de agua desmineralizada, así que una receta empieza de verdad en esta membrana y no en la cuba de maceración.
El único contaminante que no se limpia de una superficie es la levadura salvaje que va en el aire. Tratar el aire de la bodega es lo que protege un trasiego abierto.
Los barriles, el lúpulo y la levadura se le quedan grandes a un armario refrigerado el primer día de elaboración, y una cámara modular es el único frío que crece con el número de tanques.
40 toneladas
Los sacos de malta, las bandejas de latas y el retractilado llegan por palés y se convierten en una montaña. Una prensa compactadora hace que eso se recoja en lugar de almacenarse.
Va encima de la olla: un hervido suelta vapor y volátiles de lúpulo durante una hora, y todo eso tiene que salir de la sala.
Trata el agua después de la membrana de ósmosis, para que la que entra en la cuba de maceración arranque estéril.
Un fermentador que se queda un día sin glicol pierde el lote, y por eso un grupo de reserva sale más barato que la franquicia del seguro.
El lúpulo y la levadura se estropean en silencio, sin olor ni cambio de color que avise, y los dos solo aguantan mientras siguen congelados.
Señalización láser de suelo para los pasillos de carretilla y de peatones en una planta con el suelo mojado.
Al final de un día de elaboración la sala de tanques tiene el suelo mojado y pegajoso, y la fregona no da abasto con tantos metros cuadrados.
Frío bajo mostrador en el rincón del laboratorio, para muestras y cepas de levadura.
El bagazo se tritura antes de salir: cada día de elaboración se va por toneladas.
150
Far-UVC sobre la línea de envasado, donde la lata abierta queda expuesta al aire de la sala.
Segunda cámara frigorífica para los palés terminados, con su propia instalación solar en lugar de la red de la planta.
Precios de catálogo para las cantidades indicadas, sin envío, aranceles ni instalación. Envíe una solicitud y le confirmamos precios y plazos de entrega actuales para su proyecto.
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