Aquí el criterio de compra es la furgoneta: lo que se carga por la mañana viaja, funciona lejos de la red eléctrica y vuelve a subir esa misma noche. Ese filtro deja dentro el equipamiento de catering que trabaja fuera del local: cocina de campaña y cadena de frío, chafing dish y línea de bufé, barra móvil, material de coffee break y mobiliario de banquete.
A una empresa de catering: este material viaja entero —cocina de campaña, cadena de frío, línea de bufé, barra móvil, estación de café y las cajas en las que se mueve todo.
Sí. Mándenos el máximo de comensales sentados y el menú y dimensionamos al pico la cocción, el mantenimiento en frío, la línea de bufé y el menaje.
Están en Eventos. Si un trabajo necesita las dos cosas —una boda, por ejemplo— le pasamos precio de las dos páginas en lugar de fingir que una lo cubre todo.
Con los dos, y lo que se compra cambia de uno a otro. Un restaurante compra para una cocina fija: gas de red, un fontanero a mano, un muelle de carga. Una empresa de catering necesita el mismo plato saliendo de una carpa con generador. Los proveedores de equipamiento de catering suelen listar la versión fija. Nosotros, como proveedor de equipamiento de catering, le pasamos precio de la portátil y le decimos qué necesita para funcionar.
El equipamiento de catering externo tiene que viajar, funcionar sin acometidas fijas y volver a la furgoneta todavía caliente. El de restaurante está pensado para una instalación fija. Como proveedor de equipamiento de catering, le pasamos precio de las versiones móviles —de gas, de batería y aisladas— para todo lo que salga del edificio.