Un local se perfuma desde la ventilación o desde un equipo independiente en un rincón, y entre las dos opciones decide la cobertura. Una máquina aromatizadora de aire frío dimensionada para un vestíbulo se queda corta en un pasillo, y la del pasillo no llega al vestíbulo.
Un difusor libera un aroma propio y constante por todo el espacio, y el cliente acaba asociando ese olor a su local: refuerza la marca y el ambiente en cada visita.
Sí: los equipos conectados a la climatización que ve aquí perfuman un local entero por los conductos existentes, mientras que un difusor independiente encaja en una sola sala. Díganos qué instalación tiene y le asesoramos.
Sí. El aroma propio se elige para que encaje con su marca, y le indicamos las opciones disponibles para el equipo que escoja.
El marketing olfativo trabaja sobre el sentido que llega más directo a la memoria: un cliente que vuelve reconoce la sala antes de haberla mirado. Una máquina aromatizadora conectada a la ventilación perfuma una planta entera desde un solo cartucho. Una independiente perfuma solo la sala en la que está.