Los juegos de cubertería y de cuchillos se compran de una vez y se reponen pieza a pieza. Casi nunca salen más baratos que esas mismas piezas sueltas. Lo que se gana llega seis meses después: todas las mesas siguen iguales, porque la reposición viene de la misma línea.
O cubertería de mesa a juego —combinaciones de cuchillo, tenedor y cuchara de tres a veinticuatro piezas— o un juego de cuchillos de cocina encajables en acero inoxidable 440C.
Normalmente sí, y además la mesa queda uniforme. Una cocina especializada puede seguir prefiriendo elegir hoja por hoja según la partida.
Sí. Coordinamos los acabados de la cubertería, del liso al repujado, con sus platos y su cristalería. Mándenos lo que ya usa y se lo buscamos.
Un juego profesional aquí son hojas de espiga entera y mangos aptos para lavavajillas, no un taco de madera para la encimera. El juego de carnicero añade las hojas de despiece y deshuesado que necesita una cocina que entra canales enteras.
Cuente tres juegos por plaza: uno en la mesa, uno en el lavado y uno en el cajón. La cubertería de hostelería se vende por docenas, así que redondee a la caja en vez de pedir cifras exactas.