El huésped usa la caja fuerte electrónica de su habitación la primera noche o no la usa nunca, y lo único que importa es que se abra cuando va tarde a un vuelo. Por eso en una caja fuerte de hotel se mira el procedimiento de apertura de emergencia y la duración de la pila, no el acero.
El huésped fija su propio código temporal y guarda dentro los objetos de valor; el personal conserva una apertura de emergencia, por teclado o por llave, para cuando alguien se queda fuera. Las prestaciones cambian según el modelo.
El estándar en una caja fuerte de hotel es que quepan un portátil y la documentación. Los modelos murales y los de mayor tamaño admiten más; díganos cómo son sus habitaciones y le aconsejamos.
Sí. Tanto los modelos de teclado digital como los ignífugos murales se sirven en cantidad. Mándenos el número de habitaciones y le pasamos precio por habitación.