El envase cerrado es lo que saca la comida de la cocina al lineal: un producto con fecha de caducidad, no una ración que hay que comerse hoy. Para eso están las termoselladoras de barquetas, las selladoras de vasos y las máquinas flow pack. Al lado va el cierre de botella y de lata: la taponadora de botellas de una cervecera artesanal, la encorchadora y capsuladora de vino, la cerradora de latas.
La termoselladora cierra barquetas y vasos preformados; la flow pack envuelve el producto suelto en un flujo horizontal de film. Díganos qué producto es y le buscamos el formato.
Sí: el sellado frena el deterioro, y los modelos con inyección de nitrógeno o con vacío la alargan más porque quitan o sustituyen el aire del envase.
Sí: va desde selladoras manuales de vasos y barquetas hasta máquinas selladoras de latas y taponadoras para corcho, rosca y cápsulas de forma especial. Díganos qué envase usa y lo especificamos.
Una taponadora de chapa, una encorchadora para vino tranquilo y espumoso, una capsuladora automática de rosca para volumen y una cerradora de latas para taprooms que enlatan su propia cerveza. Todas se eligen por el cierre, no por la botella: mándenos el tapón y le buscamos la máquina.