En la terraza, las estufas de tubo de cristal de propano, de 11–13 kW, y la estufa radiante de gasóleo, de 13–19 kW, mantienen las mesas de fuera en uso durante los meses fríos. Dentro del local, en el comedor o en la habitación de hotel, el recuperador de calor de techo renueva el ambiente con aire exterior filtrado y no tira el calor a la calle.
Las estufas de tubo de cristal funcionan con propano y dan 37.500 BTU (11 kW) o 42.000 BTU (13 kW), según el modelo. Como no necesitan cableado, se mueven cada vez que cambia la distribución de las mesas. Para una zona abierta más grande está la estufa radiante de gasóleo, de 13–19 kW, con depósito de 50–70 L, termostato, protección antivuelco y protección contra sobrecalentamiento.
Las estufas de tubo de cristal se venden en lotes de 20 unidades. La estufa radiante de gasóleo se pide desde 5 unidades, y el recuperador de calor, desde 2.
No, porque no enfría la sala: cambia el aire viciado por aire exterior filtrado, y el flujo que sale cede su calor al que entra. El equipo se monta en el hueco del falso techo, funciona a 110 V o 220 V y se maneja por Wi-Fi.