Una habitación más para huéspedes, un dormitorio para el personal o un estudio en el jardín quedan listos en semanas, porque la casa contenedor prefabricada es una estancia con estructura de acero que sale terminada de fábrica y solo necesita una base preparada. De los dos modelos, la unidad expandible se despliega en el terreno hasta unos 6,3 m de ancho, y la modular soldada se atornilla a las contiguas a medida que crece la instalación.
La expandible viaja plegada y al abrirse forma una estancia amplia, de 5,9 × 6,3 m en el tamaño de 20 pies, donde cabe una suite diáfana o un estudio. La modular soldada mantiene la planta del contenedor, unos 14,9 m² en 20 pies y 29,7 m² en 40 pies, y se une a otras por los extremos o por los laterales. Por eso es la que conviene para una hilera de habitaciones independientes.
La unidad llega con el cerramiento aislado en panel sándwich (EPS, PU o lana de roca), puertas y ventanas de doble acristalamiento y la instalación eléctrica cableada hasta un cuadro de distribución propio, y el modelo expandible trae además la fontanería y los sanitarios del baño ya colocados. El aire acondicionado y el equipamiento completo de cocina pueden ir en el mismo pedido.
La fabricación lleva entre 15 y 50 días, según el tamaño y el equipamiento, y después la unidad viaja por mar. Antes de que llegue, la base y las acometidas tienen que estar listas en el terreno. Ya en destino, una unidad expandible queda desplegada y fijada en unas cuatro horas.
Sí, los dos modelos se sirven desde una unidad. El tamaño y la distribución se definen en cada pedido, hasta el grosor de los paneles y el color, así que le pasamos precio de cada proyecto a partir de sus medidas y del equipamiento que necesite.