Contra una pared, un reservado sienta a cuatro comensales en el suelo que se llevan una mesa y dos sillas sueltas, y esa cuenta es la que decide el reparto de un comedor con plazas justas. Los sofás para restaurante de esta categoría son eso: bancos corridos tapizados y reservados.
Suman comensales cómodos, aprovechan el espacio y ordenan el reparto de la sala. Van bien para sobremesas largas y tickets altos, y conviven con las mesas y sillas del centro del comedor.
A menudo sí: aquí hay desde unidades estándar de contrachapado hasta bancos corridos y reservados de línea moderna hechos a medida sobre su plano. Mándenos las dimensiones y le miramos las opciones.
Los vinilos de uso profesional y los tejidos tratados resisten el desgaste y se limpian de una pasada. Díganos qué tipo de servicio hace y le asesoramos sobre el revestimiento.