La doble zona existe por un motivo: el blanco se sirve cerca de 8 °C y el tinto cerca de 17 °C, y un solo compartimento no mantiene las dos. A partir de ahí solo cambia la capacidad: hay armario climatizado para vino de mostrador, para dos botellas, y vinoteca de bodega completa, en una zona o en dos.
Temperatura y humedad. Sostiene la botella a temperatura de servicio o de guarda y evita que el corcho se seque.
La doble zona mantiene tintos y blancos a temperaturas distintas a la vez. La de una zona encaja cuando solo hay un estilo. Díganos su carta y le orientamos.
Están las dos cosas: los modelos de puerta de cristal y de integración enseñan la botella, y las vinotecas de bodega priorizan la capacidad. Para exponer sin frío, el botellero deja las botellas a la vista de la sala. Díganos el uso y se lo ajustamos.
Los equipos termoeléctricos son casi silenciosos, pero mantienen un rango más estrecho y sufren en una sala caliente. Lo habitual es una vinoteca termoeléctrica pequeña en sala y una de compresor en cuanto la bodega es de verdad.
Fuera del sol directo y lejos de fuentes de calor, con la holgura que pida la ventilación: los modelos de libre instalación ventilan por detrás y necesitan hueco, y los de integración ventilan por delante y van dentro del mueble.