En resumen: el tandoor va primero. De él sale todo lo demás al abrir un restaurante indio, empezando por una cocina que prepara las salsas en grandes tandas cada mañana y que hace coincidir cada pan con su curry; una carta del sur de la India cambia buena parte de ese equipo.
Sábado, las ocho y cuarto. El butter chicken de la mesa doce lleva noventa segundos en el pase y su naan de ajo todavía no ha entrado en el tandoor, porque el cocinero del tandoor sigue cargando brochetas para la mesa nueve. Cuando por fin llega el pan, el curry ya ha hecho piel. No hay ahí ningún fallo de recetas: la cocina se montó en el orden equivocado.
Casi cualquier restaurante se planifica desde la sala hacia atrás; una cocina india sale mejor si se planifica desde el tandoor hacia fuera. El horno condiciona la extracción, la acometida de gas y el suelo, y el ritmo de toda la línea gira en torno al único puesto que hornea al momento, en el último instante posible. Alrededor funcionan otros dos sistemas que quien empieza suele subestimar: las salsas que se cocinan en grandes tandas horas antes del servicio y la coordinación que lleva a la mesa el pan y el curry a la vez.
Por qué el tandoor es lo primero que se coloca
Ningún otro equipo de la cocina decide tanto sobre el edificio. Pesa mucho, suelta una columna de calor y humo cada vez que se levanta la tapa y pide una acometida de gas dimensionada para un quemador grande: tres cuestiones que deben quedar resueltas antes de firmar el alquiler, no después de dibujar los planos de la reforma.
Empiece por el local: en una planta alta o sobre una estructura antigua de madera, puede que un ingeniero tenga que confirmar que el forjado aguanta un horno de barro. El conducto de extracción tiene que salir al exterior por un recorrido que acepten el propietario y los vecinos. Y la acometida de gas debe alimentar a la vez el tandoor y una batería de quemadores de alta potencia, más de lo que muchas antiguas cafeterías y tiendas tuvieron contratado nunca.
Dentro de la cocina, el cocinero del tandoor trabaja de frente a la boca, con las brochetas y la masa a un lado y el pase a un paso por el otro; el resto de la línea se ordena para abastecer ese puesto.
Para la mayoría de las aperturas basta una unidad de gas redonda con interior de barro: 560 mm de diámetro, quemador de 75 MJ/h para gas natural o propano y ruedas para poder limpiar el rincón de detrás.
Gas o carbón, un horno grande o dos pequeños, cómo curar el barro antes del primer servicio: son preguntas que merecen un tratamiento aparte. En la categoría de hornos tandoor se ven los modelos uno al lado del otro.
¿Cómo se consigue que el pan llegue caliente a la mesa?
El pan se hornea lo último. Un naan aguanta en su punto unos pocos minutos después de despegarlo de la pared, de modo que entra al horno cuando se está terminando el curry de esa misma mesa y no cuando llega la comanda.
Llevarlo a la práctica cuesta más de lo que parece, porque las brochetas tardan mucho más que el pan y las dos cosas se disputan la misma pared. Las cocinas con trabajo usan el tandoor a dos velocidades: las brochetas entran en cuanto llega la comanda, y el pan de esa mesa espera hasta que el pase pide «pan para la doce», cuando a los curris les quedan sus últimos minutos.
Funciona con tres condiciones. Un tandoor lo bastante grande para que en hora punta las brochetas nunca llenen toda la pared, que es la razón de que muchas cocinas tengan dos hornos y reserven uno casi solo para el pan. La masa porcionada y en reposo en bandejas junto al horno antes del servicio, para que el cocinero solo tenga que formar y pegar. Y el pase lo bastante cerca como para oír los avisos.
El para llevar cambia los tiempos: ese pan viaja, y una cocina que hace mucho roti o chapati para llevar y para catering puede hornearlo en un horno rotativo aparte en lugar de en el tandoor. El horno rotativo de gas natural para pan plano de nuestro catálogo saca aproximadamente entre 300 y 700 piezas por hora, según la configuración, y deja el horno de barro libre para el naan y las brochetas.
Salsas en grandes tandas, terminadas en minutos
Nadie cocina desde cero en diez minutos el curry que llega a la mesa diez minutos después de pedirlo. Detrás hay unas pocas salsas base, hechas en grandes tandas antes del servicio. En el fogón se convierten en decenas de platos distintos, porque la proteína, las especias y la nata entran al momento, según la comanda.
Por la mañana, por tanto, la cocina funciona como una pequeña cocina de producción y hay que equiparla así. Remover a mano durante una hora una olla grande de base de cebolla y tomate tiene ocupado a un cocinero, y si el fondo se agarra se pierde la tanda entera. Una marmita basculante con agitador motorizado remueve sola, calienta a través de una camisa de aceite sin puntos calientes y vuelca el contenido en los recipientes sin que nadie levante la olla; la gama va de 50 a 1.000 litros, desde un solo restaurante hasta una cocina central que abastece a varios.
Hechas las bases, hay dos caminos: mantenerlas calientes y seguras durante el servicio, o enfriarlas rápido y guardarlas en frío para el día siguiente. Para lo primero, una marmita de gas de 100 litros de doble camisa trabaja como baño maría, y los recipientes más pequeños para el pase están en nuestra guía sobre cómo elegir equipos de mantenimiento en caliente. Para lo segundo, la temperatura tiene que bajar deprisa: la comparativa entre abatidores de congelación y congeladores normales explica por qué una nevera corriente no da abasto con una tanda todavía templada.
El acabado se hace a fuego abierto y con muchos quemadores encendidos a la vez. En una cocina de seis fuegos, con quemadores de hierro fundido de 6 kW y protección contra apagado de llama, un solo cocinero lleva varias sartenes en paralelo en plena hora punta.
Los platos karahi y bhuna, de fuego fuerte y rápido, agradecen un quemador de wok de alta presión junto a la cocina de fuegos. Las categorías de cocinas de gas y planchas y de marmitas cubren los dos extremos de la línea de curry.
Cómo abrir un restaurante indio con carta del norte, del sur o mixta
El estilo regional cambia la cocina más que el número de plazas. Una carta del norte de la India gira en torno al tandoor; una del sur, en torno a una plancha y un cocedor al vapor. La carta mixta necesita las dos cosas y es la opción más cara por comensal.
| Norte de la India | Sur de la India | Carta mixta | |
|---|---|---|---|
| Fuego principal | Tandoor: panes y brochetas | Plancha para dosa y uttapam | Tandoor y plancha |
| Cocción por tandas | Salsas base y dal | Sambar, rasam, chutneys | Las dos, a menudo en marmitas aparte |
| Vapor y arroz | Arroz y biryani | Idli, arroz en volumen | Arroz para ambas; idli si está en carta |
| Maquinaria de preparación | Amasadora; picadora para keema y seekh | Molino de masa de arroz y lentejas | Todo lo de ambas columnas |
| Carga de frío | Alta: proteína marinada, lácteos | Media: masa en fermentación, coco, verdura | La mayor de las tres |
| Carga de extracción | Máxima: tandoor y quemadores | Media: plancha y quemadores | Alta, en una línea más larga |
Lo descrito en los apartados anteriores corresponde a la cocina del norte.
En el sur, el tandoor deja su sitio a una plancha ancha que se mantiene caliente todo el servicio. La dosa se extiende fina y se dobla delante del cocinero, así que el tamaño y el ancho de la placa marcan cuántas salen a la vez. En la plancha de gas de abajo, la placa lisa de acero da 9,6 kW y deja debajo un armario de almacenaje.
Idli y arroz salen del vapor. Un cocedor al vapor de seis bandejas admite de 20 a 30 kg por carga y, según los datos del fabricante, tiene el arroz listo en unos 45 minutos, justo lo que pide una cocina que sirve arroz con cada plato. Para la masa, el arroz y las lentejas en remojo pasan por un molino húmedo de piedra, máquina tan propia de esta cocina que suele conseguirse por encargo.
Una carta mixta funciona, pero son dos cocinas con un mismo pase: cuente con los dos juegos de equipo y con una campana más larga, y deje entre la plancha y el tandoor la distancia suficiente para que los dos cocineros no se estorben. Hay más equipos de vapor en la categoría de cocedores al vapor.
¿Qué tiene que estar hecho en preparación antes de la primera comanda?
Al abrir las puertas, casi toda la carta ya está cocinada, marinada o porcionada; la lista de preparación de una cocina india es larga y cada máquina que la acorta se amortiza mañana tras mañana.
La masa va primero, porque hay pan en casi todas las mesas, y amasar a mano el naan de un servicio entero aparta a un cocinero durante mucho rato y da tandas que no salen iguales. Con una amasadora espiral la tanda sale uniforme mientras él se ocupa de otra cosa; el modelo de abajo trabaja unos 8 kg de masa cada vez, con cubas de 20 a 50 litros. Si duda entre una espiral y una planetaria, nuestra comparativa de las dos explica qué masa lleva cada una.
Del seekh kebab al keema, la carne picada está por toda la carta del norte. Si se pica en la propia cocina, usted decide la proporción de grasa y el grosor. Una picadora industrial de 2.500 W preparada para 500 kg por hora va sobrada para un solo restaurante y nunca hará de cuello de botella; en la gama de picadoras hay también modelos más pequeños.
Los adobos son la otra gran tarea: el tikka y el pollo tandoori suelen pasar la noche en yogur y especias, y eso significa bandejas de proteína cruda que piden frío cerca del tandoor. Una mesa refrigerada a lo largo de la línea resuelve dos cosas, con conservación en frío debajo y encimera de acero encima para ensartar brochetas; la de abajo, de cuatro puertas, mide 2.250 mm de largo.
Para lácteos y salsas, la zona de servicio suele necesitar además un armario de altura completa: el armario refrigerado de dos puertas se fabrica de 100 a 1.000 litros, y en la categoría de mesas refrigeradas las hay de otras longitudes.
¿Aguanta su extracción un tandoor y seis fuegos?
Seguramente no, si la diseñaron para el inquilino anterior. Un tandoor y una línea de fuegos abiertos para curry suman una de las cargas de calor y humo más fuertes que puede tener una cocina de restaurante. En las reformas de restaurantes indios, la extracción es la partida que más a menudo se queda corta.
La campana tiene que cubrir toda la línea caliente y sobresalir por delante, donde están los cocineros, con aire de compensación que reponga lo que extrae. Una campana mural de 6.000 m³/h y 2 m de ancho cubre un tandoor junto a la cocina de fuegos; el cálculo del caudal, con listas reales de equipos, está en nuestra guía para dimensionar una campana extractora de cocina.
Defina el recorrido del conducto antes que ninguna otra cosa, porque mover la extracción con la cocina ya alicatada es el cambio más caro de toda la reforma. La gama completa de campanas extractoras y extracción incluye campanas centrales para una isla de cocción.
Lavado para una mesa llena de platos pequeños
Una comida india vuelve a la cocina en muchas piezas pequeñas: cada mesa devuelve boles de curry, cestas de pan, tarritos de chutney y fuentes de arroz, muchas más piezas por comensal que una carta occidental emplatada, y la cerámica manchada de cúrcuma necesita un lavado caliente para quedar limpia.
En la mayoría de estos locales encaja un lavavajillas de capota: entran las cestas, baja la capota y un solo ciclo deja limpios hasta 16 servicios de vajilla, con lo que la zona de lavado no se queda atrás respecto al pase.
Sitúe la zona de lavado donde la vajilla sucia no se cruce con el cocinero del tandoor, y dele espacio de descarga para los boles de toda una hora punta. Un local pequeño puede empezar con una máquina bajo mostrador; nuestra guía sobre cómo elegir un lavavajillas industrial explica dónde encaja cada tipo, y la categoría de lavavajillas de capota y de cinta reúne las unidades grandes.
Dónde se va el dinero del equipamiento
En una cocina india el gasto se concentra en pocos sitios: compre bien esos y ahorre en el resto.
La pareja más cara es el tandoor con la extracción que va encima, y además es la más difícil de cambiar más adelante, razón de sobra para acertar con el tamaño a la primera. En una carta del sur, la plancha ocupa el lugar del tandoor en el presupuesto; en una mixta, hacen falta los dos.
Detrás va el equipo para las grandes tandas. La marmita es una compra seria, y un local pequeño puede arrancar con ollas grandes sobre los fuegos e incorporarla cuando el volumen haga rentable la mano de obra que ahorra; la cocina de fuegos, en cambio, no es opcional, y escatimar quemadores en una línea de curry es un falso ahorro.
El frío crece con la carta: quien marina mucho y guarda varias salsas necesita más espacio refrigerado del que calcula, y las mesas refrigeradas de la línea amortizan dos veces lo que cuestan, porque además suman encimera.
Las máquinas de preparación quedan a medio camino. En cuanto el volumen de pan es real, la amasadora es casi imprescindible; la picadora depende de cuánta carne picada lleve la carta. El menaje de servicio sale barato por pieza, pero es un gasto que se repite, porque en un local con trabajo los boles se rompen sin parar.
El equipamiento es una partida entre varias: el alquiler y la reforma, conductos incluidos, suelen costar más y dependen mucho más de la ubicación. Cada tarjeta de producto de arriba muestra su precio actual, y la guía general sobre cómo abrir un restaurante recoge la estructura de presupuesto que comparten todos los formatos.
¿Qué licencias necesita un restaurante indio?
En cualquier país, un restaurante indio necesita una empresa dada de alta y un registro sanitario con inspección, el visto bueno de incendios para el local y, si sirve bebidas, la licencia de alcohol, que suele ser la más lenta y conviene solicitar la primera. Así es en cuatro de los mercados donde más se demanda la comida india:
Reino Unido. Regístrese como empresa alimentaria en el ayuntamiento al menos 28 días antes de abrir; habrá una inspección dentro del Food Hygiene Rating Scheme (el sistema de calificación de higiene), y el local necesita una evaluación de riesgos de incendio. Para vender alcohol hacen falta una Premises Licence del ayuntamiento y un titular de Personal Licence como Designated Premises Supervisor, con la titulación acreditada Level 2 APLH y una comprobación básica de antecedentes DBS. Servir comida caliente entre las 23:00 y las 5:00 cuenta como late-night refreshment (servicio nocturno de comida), y eso lo cubre la Premises Licence.
Emiratos Árabes Unidos. Hace falta una licencia comercial con actividad de restauración y una zonificación que la admita. Dubai Municipality inspecciona el local, ventilación incluida, y además se exigen la autorización de Civil Defence y la tarjeta sanitaria de cada manipulador de alimentos. El alcohol está muy controlado: en Dubái pasa por Dubai Police y el Department of Economy and Tourism, en Abu Dabi por el Department of Culture and Tourism, el servicio se limita en general a hoteles y a locales con licencia específica, y hay distancias mínimas a mezquitas y colegios. Muchos restaurantes indios independientes de los EAU abren sin alcohol.
Australia. El ayuntamiento aprueba el local y recibe la notificación como empresa alimentaria; algunos estados exigen además tener en plantilla un Food Safety Supervisor formado. El edificio queda cubierto por un fire safety statement (declaración de seguridad contra incendios). Para servir alcohol se solicita una on-premises licence (licencia para consumo en el local) al regulador del estado o territorio, y todo el que lo sirva necesita la tarjeta RSA (Responsible Service of Alcohol) en vigor; en Nueva Gales del Sur, la RSA se renueva ahora cada dos años.
Estados Unidos. Dé de alta la empresa, obtenga un EIN y una licencia local de actividad comercial, y después el permiso del departamento de salud con inspección; lo normal es que se exija certificación de manipulador de alimentos o ServSafe. El certificate of occupancy (certificado de ocupación) cubre el código de edificación y de incendios. La licencia de alcohol la concede el Alcohol Beverage Control board del estado, a menudo con visto bueno del condado y registro federal ante la TTB, y es el paso más lento, por meses. Algunos estados limitan las licencias por cupo, y una licencia de cerveza y vino es una solicitud distinta, normalmente más sencilla, que la de bebidas espirituosas.
Lo anterior es una visión general y no asesoramiento jurídico: los requisitos varían entre ayuntamientos y estados, y cambian, así que confirme las normas vigentes con la autoridad local antes de firmar un alquiler.
Lecciones de cocinas indias que abrieron con prisa
Las cocinas que lo pasan mal en sus primeros meses suelen haberse equivocado en el plan y no en la línea, y casi todos esos errores vienen del tandoor o de la preparación que sostiene la carta.
El más caro es quedarse con un local cuya extracción se dimensionó para una cafetería y descubrir, con el alquiler ya firmado, que un conducto con la sección que pide un tandoor no llega a la cubierta, y puede que no haya arreglo posible. Muy cerca va el tandoor dimensionado para una noche normal, que se queda atrás con el pan todos los viernes.
Después, la carta demasiado larga para las bases que la sostienen: cuarenta curris parecen una oferta generosa, y con cuatro bases detrás la cocina va bien, pero con quince preparaciones distintas el turno de mañana no acaba nunca. Quien diseñó la carta antes de contar las bases suele acabar recortándola a los pocos meses.
El ritmo del pan hace tropezar a las cocinas que contratan a un buen cocinero de tandoor y luego ponen el pase en el otro extremo de la línea: no oye el aviso, el pan sale frío o llega después del curry, y la sala se da cuenta antes que la cocina.
El frío falla sin hacer ruido. Adobos y masa piden espacio refrigerado toda la noche, la nevera dimensionada para una carta emplatada está llena el miércoles y las bandejas acaban unas encima de otras, que es justo lo que anota un inspector.
Por último, la licencia que se pidió tarde: quien solicita la de alcohol con la cocina ya terminada suele pasar semanas abierto sin poder servirlo mientras paga el alquiler entero.
¿Prepara una línea de tandoor, un puesto de dosa o las dos cosas? Díganos el estilo de su carta y cuántos comensales espera en la noche de más trabajo, y le preparamos una lista de equipos para la cocina pensada alrededor del horno y del equipo para las grandes tandas.









