Aquí hay picadoras de sobremesa y, al lado, los cutters de bol y los cutter-emulsionadores. En una picadora todo se decide en el disco: empiece por el grueso si quiere textura y no pasta, y deje el fino para embutido. Díganos qué producción necesita y le confirmamos qué discos incluye la máquina.
Picar en el propio local le da control sobre la mezcla, la frescura y el coste de hamburguesas, embutido y carne picada. A cambio exige trabajar en frío y disciplina de limpieza.
Las de sobremesa cubren un volumen diario moderado. Las de suelo dan producción de carnicería, hasta varios cientos de kilos por hora. Díganos su volumen y le ajustamos el tamaño.
Sí: los discos intercambiables llevan la picadora de grueso a fino, e indicamos qué discos vienen con el equipo que elija.
Una máquina de sobremesa saca unos kilos para hamburguesa y embutido. Una picadora de carnicería de suelo admite despieces enteros y disco del #32. Por encima de eso, una picadora de carne industrial con sinfín de alimentación trabaja en continuo para producción.