Un robot bartender monta el cóctel y lo sirve delante del público. Se compra primero como atracción y solo después como ahorro de personal, y ese orden es el correcto: la inversión la devuelve la cola que se forma para grabarlo.
Un sistema automático que mezcla y sirve cócteles, y que funciona a la vez como herramienta de servicio y como atracción visual.
Atrae público y saca volumen. En eventos y en hoteles es donde más se pide. Rinde más como complemento de una carta de cócteles que como barra entera.
Corriente, suministro de destilados y refrescos, y sitio en la barra. Le detallamos qué necesita cada sistema.