En un mostrador de café mandan la cafetera profesional y el molino. Después llega la mitad fría de la carta —hielo, batidoras de vaso, exprimidores y dispensadores de siropes—, y al final del todo una tostadora o una impresora de tinta comestible, para la cafetería que quiere ofrecer algo que la cadena de al lado no puede.
La base son la cafetera profesional y el molino. Alrededor van máquinas de hielo, batidoras de vaso, exprimidores y dispensadores de siropes para las bebidas frías. Las tostadoras y las impresoras de tinta comestible son opcionales.
Una cafetería con trabajo suele llevar de dos a tres grupos. Los locales más tranquilos, o los que montan una superautomática, se apañan con menos. Díganos el número de comensales y la hora punta y lo dimensionamos.
Sí: tostadoras de tambor desde 1,5 kg, impresoras de tinta comestible para café y galletas, grifos de nitro cold brew y máquinas de bubble tea, todo junto a la estación principal.