Una máquina de helados industrial se dimensiona por el mostrador al que abastece, no por los litros de la ficha técnica. Con esa medida delante se elige entre la máquina de helado soft, que monta el producto al momento, la mantecadora que trabaja el gelato de bola, las máquinas de helado enrollado y las vitrinas con las que se vende todo eso.
La máquina de helado soft monta y congela al momento para servir en cucurucho. La mantecadora trabaja gelato y helado duro, del que se sirve a bola. Díganos qué carta tiene y se lo buscamos.
Los de encimera van para volúmenes bajos y mostradores justos. Las columnas de pie y las mantecadoras de 50 L sacan mucha producción. Díganos cuántos comensales tiene al día y lo dimensionamos.
Desde equipos de encimera de un sabor hasta columnas de tres y máquinas de cuatro cilindros que llevan siete sabores con granizado. Díganos su carta y ajustamos el número de tolvas.
En el mostrador, casi siempre: las columnas, las máquinas de helado enrollado y las vitrinas se sirven donde el cliente pide. Solo la mantecadora que trabaja el stock de la semana pide zona de servicio.
La máquina que trabaja por tandas el gelato y el helado duro de bola, en lugar de dispensar soft. Se combina con una vitrina expositora para vender lo que saca.
Un carrito de helados funciona con batería durante unas horas y lleva el producto a una terraza, al pasillo de un festival o al jardín de un hotel. Es la forma más barata que tiene una barra de postres de abrir un segundo punto de venta.
Casi siempre sí: una máquina de yogur helado es un equipo de soft con la bomba de mezcla ajustada a una mezcla más líquida y más ácida. Díganos qué vende más y configuramos la máquina para eso.
En el volumen y en el régimen de trabajo. La maquinaria de industria alimentaria está hecha para funcionar en continuo en una sala de producción. La de mostrador está hecha para recuperar entre pedido y pedido y para que la limpie el personal, no un técnico.
En un conservador de helado profesional, que no es el mismo armario que un congelador general: el flujo de aire bajo evita que el gelato se reseque en la superficie, y una vitrina de servicio se mantiene a más temperatura que una de conservación para que el producto siga trabajable bajo la cuchara.