Entre una freidora industrial y otra, el número que decide es la recuperación del aceite: la que tarda en volver a temperatura después de meterle una cesta de congelado saca patatas blandas hasta que pasa la hora punta. Lo demás es elegir entre una cesta o dos y entre gas y electricidad, que es lo que separa a unos modelos de otros en esta categoría.
Se dimensiona por capacidad de aceite y por la velocidad de recuperación en hora punta. Esta categoría va desde una doble de 25 L hasta una freidora a presión de 55 L, y una carta con mucha fritura pide dos cestas. Díganos su volumen y lo dimensionamos.
El gas calienta y recupera rápido. La eléctrica es más precisa y más fácil de ventilar, y la doble de 25 L existe en las dos versiones. Le decimos cuál encaja en su cocina.
Fíltrelo con regularidad: así una freidora industrial aguanta el aceite mucho más tiempo. Para eso hay una filtradora centrífuga y un carro de filtrado en acero inoxidable.