La gama va del armario vertical de acero inoxidable de una o de dos puertas al combinado de nevera y congelador de uso industrial, y todos mantienen el frío estable todo el día dentro del rango de seguridad alimentaria. Una nevera industrial está hecha para volver a bajar después de que la puerta se haya quedado abierta durante todo un servicio. Esa recuperación, y no la cifra de la ficha técnica, es lo que un armario doméstico no da.
El armario de una puerta encaja en cocinas justas de sitio. Una nevera industrial de dos puertas guarda mucho más género para un servicio con trabajo. Díganos el espacio del que dispone y los comensales que hace y le asesoramos.
Los armarios de esta categoría mantienen conservación en frío estándar, dentro del rango de seguridad alimentaria y estable todo el día. Le confirmamos el rango exacto del modelo que esté mirando.
El acero inoxidable es lo más duradero e higiénico para cualquier nevera de la que dependa una cocina. El acabado lacado encaja donde el presupuesto del montaje va más justo. Le ajustamos el acabado a su cocina.
Cuente entregas, no comensales. Una nevera industrial de una puerta guarda unos dos días de género para una línea pequeña, y con eso basta donde la furgoneta pasa tres veces por semana. Si recibe dos veces, necesita dos: un armario de 2 puertas, que algunos proveedores listan como nevera industrial doble. Y donde una sola entrega tiene que durar la semana, es el armario de 3 puertas el que evita quedarse sin género a mitad de servicio.
Sí. El armario mixto reparte un mismo cuerpo entre refrigeración y congelación y encaja en la cocina que no tiene sitio para dos máquinas, y por eso se vende también como combi. Los fabricantes lo listan como nevera y congelador, como armario frigorífico-congelador o como combinado de frío y congelación, y la versión de uso intensivo es la industrial. El armario refrigerado es el cuerpo de altura completa dedicado a una sola temperatura, y la nevera vertical que va al lado ocupa lo mismo sin el congelador.
Una nevera industrial pequeña cabe bajo mostrador en una cafetería, en el office de una empresa o en las dependencias internas de un hotel, y el formato mini es la misma idea una talla por debajo. Con puerta ciega cumple de sobra en un rincón de preparación. Por debajo de eso deja de ser equipamiento profesional, y la garantía se acaba con ello.
El precio va con la capacidad y el compresor, no con la marca: el armario de una puerta arranca en tres cifras y el de tres puertas, en cuatro. A diez años el número gordo es el consumo. Una nevera industrial eficiente, con refrigerante hidrocarburo y ventilador EC, lo deja a la mitad, y los equipos con certificación Energy Star llevan la calificación que lo demuestra. La nevera industrial o el armario profesional con condensador remoto cuestan más de entrada y sacan el calor fuera de la cocina, que es calor que luego el aire acondicionado no tiene que quitar.
Porque en el oficio nevera y frigorífico se usan indistintamente, y el número de puertas se escribe de todas las maneras. El de una puerta es la nevera industrial de una puerta, y esa misma máquina puesta en el rincón de preparación se pide como frigorífico de una puerta: cambia la sala, no el armario. El de dos sale como nevera de 2 puertas y como frigorífico de dos puertas. El de tres, como nevera industrial 3 puertas y como frigorífico 3 puertas, que es como lo pide quien cuenta por puertas.