La cortadora de carne de gravedad y la automática hacen el mismo trabajo a distinto ritmo. El grosor uniforme no es solo cuestión de presentación: fija cuántas raciones salen de cada kilo, porque una cortadora de fiambre puesta a 2 mm da siempre el mismo número de lonchas y el corte a mano no.
La de gravedad, manual, encaja como cortadora de cecinas en una charcutería de uso moderado. La automática carga con el corte continuo y de mucho volumen. Díganos a qué ritmo va y se la buscamos.
Fiambre, queso y pan a un grosor fijo y uniforme. En la categoría hay además máquinas de cortar carne congelada y panecillos, y modelos que rallan y cortan en dados. Algunas máquinas tienen limitaciones con ciertos productos.
La rebanadora de carne viene con los protectores montados, pero la cuchilla está afilada y la tiene que llevar personal formado y atento. En cada máquina indicamos los elementos de seguridad.
La cortadora de pan profesional parte una pieza entera en rebanadas iguales de una sola pasada, algo que a un local de bocadillos le importa más que la propia cortadora de fiambre. La porcionadora va un paso más allá y corta a peso en vez de a grosor.