En una línea mandan el teclado programable y el temporizador digital: con ellos nadie tiene que pensar en segundos. La potencia se regula entre 1 y 8 kW según el modelo, y un microondas industrial está preparado para cientos de ciclos al día, no para unos pocos.
Los equipos profesionales aguantan ciclos constantes y una potencia que los domésticos no llevan dentro.
Por vatios y por clase de uso: más vatios y una fabricación de uso intensivo encajan en cocinas con más trabajo. Se lo ajustamos a su caso.
Muchos llevan teclas de programa para que el recalentado dé un resultado constante con todo el personal. Indicamos las funciones de cada modelo.
Porque la puerta es lo primero que se va. Un microondas profesional de uso intensivo está preparado para el número de aperturas que hace un servicio de verdad, y un microondas industrial de 1.800–2.100 W recalienta en un tercio del tiempo. Esa es la diferencia entre un plato que sale caliente del pase y uno que sale tarde.