El bombo gira al vacío, la fibra de la carne se abre y la salmuera penetra en lugar de quedarse en la superficie: así el marinado baja a una fracción de lo que tarda el remojo. El cuerpo se fabrica en acero inoxidable y encaja tanto en la mesa de trabajo de una carnicería como en una línea de preparación.
Lo suficiente para que el marinado deje de ser trabajo de la noche anterior y se haga en el mismo turno: el vacío abre la fibra y el bombo, al girar, mete la salmuera dentro en lugar de dejarla por fuera.
Aves, pescado y verdura firme aguantan bien, y la masajeadora al vacío vale también para salmuera y curado. Los filetes delicados piden un ciclo más suave.
Para la mayoría de las cartas, sí. Las piezas enteras y los jamones se siguen inyectando primero y masajeando después. Díganos el corte y le aconsejamos.